La semana 10 cierra el segundo mes de embarazo. Es un momento en el que el feto ha superado la fase más delicada del desarrollo y el riesgo de aborto espontáneo disminuye de forma significativa. Aunque quedan semanas difíciles por delante en cuanto a síntomas, muchas personas sienten en este punto una cierta tranquilidad al acercarse al final del primer trimestre.
El feto es activo, se mueve y da vueltas en el saco amniótico, aunque la madre no puede percibirlo todavía. Todo el esqueleto empieza a osificarse gradualmente, y el sistema nervioso sigue madurando a ritmo acelerado.
Qué ocurre en esta semana
La transición luteoplancental está prácticamente completada: la placenta asume la producción principal de progesterona y otras hormonas del embarazo. Este cambio puede coincidir en algunas personas con una ligera mejoría de los síntomas, ya que los niveles de hCG comienzan a estabilizarse y a descender ligeramente desde el pico máximo que alcanzaron en torno a las semanas 8 a 10.
El intestino del feto, que durante unas semanas estuvo parcialmente herniado dentro del cordón umbilical por falta de espacio abdominal, comienza a reintegrarse en la cavidad abdominal. El diafragma se está desarrollando, separando la cavidad torácica de la abdominal.
Cómo evoluciona el bebé
El feto mide entre 30 y 35 milímetros de longitud céfalo-caudal. Las uñas empiezan a formarse. Las articulaciones de los codos y las muñecas ya funcionan. Los ojos están completamente cubiertos por párpados sellados, que no se abrirán hasta la semana 26 o 27. Los genitales externos comienzan a desarrollarse de forma diferenciada, aunque en la ecografía aún no es posible distinguirlos con fiabilidad.
Qué cambia en el cuerpo de la madre
El útero tiene ya el tamaño aproximado de una naranja grande. En personas con constitución delgada o con el segundo embarazo, puede empezar a ser palpable por encima del pubis. La pelvis y los ligamentos que sostienen el útero se están adaptando al crecimiento. Algunas personas notan unas molestias ligeras o pinchazos en los costados del abdomen, especialmente al levantarse rápido o al toser, que corresponden al estiramiento de los ligamentos redondos.
Síntomas frecuentes
- Náuseas que en algunos casos comienzan a remitir suavemente, aunque en otros continúan
- Molestias ligamentosas en los costados del abdomen bajo
- Cansancio que puede seguir siendo intenso
- Acidez o reflujo, especialmente tras las comidas
- Cambios en las encías: pueden sangrar más con el cepillado por efecto hormonal
- Mayor volumen del cabello, que muchas personas perciben como un efecto positivo del embarazo
Qué suele considerarse normal
Las molestias en los costados del abdomen relacionadas con los ligamentos redondos son muy frecuentes y en general benignas. Suelen ser breves, aparecen con cambios bruscos de posición o esfuerzos, y se alivian con el reposo. Si el dolor es intenso, persistente o se acompaña de sangrado, hay que consultarlo.
Cuándo conviene consultar con un profesional
Cualquier dolor abdominal intenso o sangrado sigue siendo motivo de consulta. Las encías que sangran mucho merecen una visita al dentista: hay cambios hormonales que pueden favorecer la gingivitis del embarazo, y mantener la salud bucodental es importante durante la gestación.
Consejos prácticos para esta semana
- Si las encías sangran, no abandones el cepillado, pero usa un cepillo de cerdas suaves y complementa con hilo dental.
- Una visita al dentista durante el embarazo está recomendada. Muchos tratamientos son seguros y conviene no posponer los necesarios.
- Si empiezas a notar que la ropa ajustada te resulta incómoda, es un buen momento para empezar con ropa más holgada o prendas de maternidad.
- La ecografía del cribado del primer trimestre está muy cerca. Si no has pedido la cita, hazlo ahora.
Pruebas, revisiones o hitos habituales
Se acerca el cribado combinado del primer trimestre, que incluye la medición de la translucencia nucal y la analítica del primer trimestre. Esta prueba se realiza entre las semanas 11 y 13 y media, y tiene una ventana de tiempo limitada. Su objetivo es evaluar el riesgo de ciertas cromosomopatías como el síndrome de Down, aunque no es una prueba diagnóstica sino de cribado. El médico o la matrona te explicarán en qué consiste y qué significan los resultados.
También es posible que en torno a esta semana te ofrezcan o te informen sobre las pruebas de ADN fetal en sangre materna (test prenatal no invasivo o NIPT), si están disponibles en tu sistema de salud o si las quieres valorar de forma privada.
Dudas frecuentes
¿Cuándo se puede saber el sexo del bebé?
Por ecografía, la identificación del sexo con fiabilidad suele ser posible a partir de la semana 16 a 18, aunque en la ecografía del segundo trimestre (semana 20) se hace con mayor precisión. Mediante el NIPT, que analiza el ADN fetal en sangre materna, puede conocerse antes si se opta por esta prueba.
¿El sangrado de las encías es peligroso para el bebé?
La gingivitis del embarazo es muy frecuente y se relaciona con los cambios hormonales. No afecta directamente al bebé, pero sí conviene tratarla, ya que la periodontitis no controlada se ha asociado en algunos estudios con ciertos riesgos obstétricos. Un seguimiento dental adecuado es parte del cuidado prenatal.
¿Es seguro tener relaciones sexuales en la semana 10?
En un embarazo sin complicaciones, las relaciones sexuales son seguras durante el primer trimestre y a lo largo de todo el embarazo. Si hay antecedentes de amenaza de aborto, sangrado o placenta previa, el equipo médico puede recomendar precauciones específicas, pero en ausencia de estos factores no hay razón para evitarlas.



